Guardian Deluxe

Capítulo 5: Primer paso

—Hacerte intangible es una habilidad curiosa, pero ¿sabes qué es más curioso? Que puedas seguir aguantando en ese estado; debe ser agotador... —dijo Markel, esbozando una sonrisa maquiavélica. Sacó lo que parecían ser unas flores de su bolsillo—. Me pregunto si también tu respiración es inmune a esto —le arrojó las flores, que emanaron un gas que causó dolores de cabeza y tos desenfrenada. Las esporas hicieron efecto, volviendo tangible al Paladín.
Los soldados aprovecharon para atacar, pero el Paladín no se rindió y emanó una explosión de pulso, alejando a todos menos a Aka, quien resistió y corrió directo hacia él, tacleándolo contra la pared. Markel lanzó la guadaña, incrustando el brazo del Paladín contra la pared. Este trató de quitarla con su brazo, pero Markel arremetió contra él, estrellando su brazo contra la pared y dejándolo a pecho descubierto para que Aka pudiera darle el golpe de gracia.
Aka corrió directo hacia el Paladín empuñando su espada quien, en un último intento, mordió la espada justo antes de que Aka lo apuñalara, evitando con sus últimas fuerzas que este pudiera avanzar más. Ya todos estaban exhaustos y no podían continuar; todo dependía de Aka en ese momento. Él ejerció presión tanto como podía, pero la fuerza del Paladín parecía no tener límites. Emitió otro pulso para tratar de sacarlos de encima, pero Markel y Aka no se rendían. Los ciudadanos, que observaban todo, no pudieron evitar gritar de emoción y darle ánimos a los Guardians Deluxe.
—¡ACABEN CON ÉL!
—¡NO SE RINDAN, POR FAVOR!
—¡¡¡YA CASI LO CONSIGUEN!!!
Gritaban los ciudadanos deseando que ya acabara todo.
—¡Hermano, tú puedes! —gritó Markel también, sus ojos habiendo vuelto a la normalidad. Aka pese a tener dudas internas con arrebatarle la vida a alguien presionó más y más hasta que finalmente la mandíbula del Paladín no aguantó más y cedió ante la fuerza de Aka, quien no se detuvo y logró apuñalar su corazón, poniendo fin a su vida de una vez por todas.
Meily conmocionada, estaba arrodillada, dejó caer lágrimas de alivio y felicidad, y los ciudadanos gritaron de alegría. Fueron a socorrer a los Guardians Deluxe y a Yeico, quienes cayeron inconscientes. También intentaron socorrer a Meily, pero ella no quería. Aunque hubieran ganado, aún estaban los Vorus, quienes podían irrumpir cuando menos se lo esperaran. Pero entonces los soldados que quedaban se pusieron de pie y juraron proteger la capital hasta que todos estuvieran sanos y salvos. Podían dejar la protección en sus manos. Meily discrepaba, pero al final cedió. Al ver a su hermano, prometió ayudarles cuando sus heridas fueran tratadas.
Esa noche, la capital del Fénix, por primera vez, presenció una invasión y, por primera vez, presenció una gran victoria.
Los Guardian Deluxe estuvieron dos días en urgencias hasta que finalmente despertaron. El primero fue Aka. Una vez despierto en la camilla, vio a Meily, quien tenía su cabeza apoyada a los pies de la camilla de él, dormida. Aka sentía un hormigueo raro en su cuerpo, efectos de la lucha, asumió. Al moverse de la camilla provocó que Meily se despertara.




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