Guardian Deluxe

Capítulo 2: Rayo de esperanza

Yeico observó cómo el chico caminaba hacia el Voru mientras sacaba de su ropa un pequeño saco. El chico lanzó el saco al suelo cerca del Voru, y de él se desprendió un olor horrible que cubrió a toda la criatura. Esta, irritada y confundida, quedó aturdida. Yeico concluyó que el Voru, al igual que las serpientes comunes, basaba sus sentidos en el olor y el rastro de calor. Sea lo que fuera que contenía esa bolsa, era una peste horrible que entorpecía el sentido del olfato del Voru. Mientras Yeico procesaba todo eso, notó cómo ágilmente el chico se lanzó encima de la criatura y le cortó la cabeza con la espada, dándole fin al Voru agonizante y salvando sus vidas. El chico volvió hacia Yeico y le devolvió la espada, agradeciéndole por prestársela. Aquel chico de ojos verdes que les había salvado la vida se marchaba.
—Espera, tú eres quien se deshizo de todos los Vorus de aquí, ¿no es así? ¿Quién eres? —exclamó un soldado, recuperado del shock.
—No me podría llevar todo el crédito; después de todo, mi hermano ha matado a varios de ellos también —respondió el chico mientras se detenía y volteaba a verlos de nuevo.
—¿Hermano? ¿Hay otro? —preguntó asombrado Yeico.
—Así es, él y yo somos imparables juntos. ¿No es así, Markel? —respondió el chico, alzando la mirada hacia los árboles, lo que hizo que todos dirigieran la vista hacia donde él veía, notando a otro chico joven de apariencia relajada, pero con un aire enigmático. Su cabello blanco tenia un estilo desordenado, con un flequillo que cae suavemente sobre su frente. Aquel chico daba la impresión de ser alguien despreocupado, además de un vestuario ligeramente similar y descuidado a la del otro chico.
—Te expusiste mucho otra vez, Aka —respondió con un tono burlesco aquel joven.




22.
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